jueves, diciembre 24, 2009

Ley de Expropiación en Veracruz

De nueva cuenta se trata de una homologación –como la ley de Seguridad Pública- a una ley emitida por el Congreso de la Unión lo que aprobó el Congreso de Veracruz y esta vez se llama Ley de Expropiación. El asunto es menos complicado, aunque tiene sus aristas. En adelante, el Estado tiene, como tal, la capacidad legal y jurídica para adquirir terrenos o bienes inmuebles que convengan a sus intereses, los paga al dueño y punto.

Pero no todo es en automático. Esta Ley de Expropiación del Estado, establece las causas de utilidad pública y regulará los procedimientos, modalidades y ejecución de las expropiaciones. “Lo anterior, a fin de impulsar el crecimiento y progreso de la Entidad , fijando condiciones más favorables para la ejecución de obras y proyectos gubernamentales, que contribuyan al desarrollo de Veracruz y generen beneficios tangibles para la sociedad, sin afectar en forma alguna las garantías y el derecho de defensa del particular, haciéndolo extensivo a los municipios que lo conforman, dado que en ellos se encuentra la base y la plataforma de los trabajos y acciones de gobierno para mejorar el bienestar de los ciudadanos veracruzanos.”

La propuesta fue realizada por el gobernador Herrera Beltrán y circuló entre los diputados hace unas dos semanas. Como toda homologación de una ley expedida por la federación y que por obligación, cada una de las entidades de la República tenía que adecuar a sus sistemas de gobierno, la de Expropiación establece que primero tendrá que emitirse una declaratoria de “utilidad pública” para que un bien inmueble o un terreno estén dentro de un área o zona donde se prevea la construcción de bienes colectivos; pero sin perjudicar a los propietarios.

Una vez declarada la utilidad pública, se pasará a una segunda fase que ya se trata de la expropiación y será la autoridad quien deba hacer las notificaciones correspondientes a los particulares que serán afectados. La parte afectada tiene el derecho de alegar a favor y en arbitrio, se determina que serán las instancias correspondientes quienes tomarán la decisión irreversible.